Bedtime Stories

 BEDTIME STORY: BY Edalis, from Puerto Rico!

HOPE  YOU ENJOY IT AS MUCH AS I DID!

 – ANGIE

– Cokí –

En las montañas de Aibonito vivía una ranita llamada “Cokí”. Mientras en las noches, ranas y sapitos se reunían en el batey a cantar, Cokí subía a una gran hoja de Yagrumo a mirar a lo lejos. El viejo sapo Concho, Bo , le insistía: “No sueñes Cokí. No hay nada más lejos de la montaña. Aquí casi tocamos el cielo, ¿Qué más grande puede haber?”. Entonces Cokí bajaba y se unía a los demás. Pero su cantar “coquí-coquí”, no se escuchaba alegre.

Y así pasaban los días y las semanas, hasta que un día luego de que todos se refugiaran en las bromelias a dormir, Cokí tomo una decisión. Tomó su bandera de franjas rojas y blancas, besó su estrella blanca, y pidió en silencio a Yukiyú (dios bueno del cielo azul) que le acompañara.

Así Cokí dejó la montaña. Por los caminos Cokí conoció nuevo amigos. “Kikirikí”, “chirrí-chrrí”, “jau-jau”, y otros sonidos maravillosos. Cokí caminó por valles y colinas, vió coloridas flores con dulces olores, pero no alcanzaba su destino.

Una noche ya cansado Cokí escuchó un nuevo sonido, “uh, uh, uh”. Cokí facinado miró arriba y allí notó los ojos más grandes jamás vistos. Era el múcaro “Bohiké”. Quien le preguntó; ¿pequeño coquí que haces aquí?. Cokí muy triste contestó: “Pensé que habría algo más grande que casi tocar el cielo desde la montaña pero me equivoque”.

“En verdad casi tocar el cielo es grande, pero también lo es el infinito mar” – Le dijo Bohiké. Y justo cuando empezó a asomar el sol, allá por el este de Humacao. Cruzando un palmar, se presentó ante los ojos de Cokí un inmenso azul con una brillante esfera naranja al final.

Sintió un sabor salado y un calientito tropical. Y fue cuando Cokí aprendió que su isla “Borikén” era grande.

Desde la montaña casi se tocaba el cielo, de la playa casi , casi, casi se ve el fin del mar…

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 BEDTIME STORY  SENT BY Melissa, from Philadelphia!

ENJOY!

 – ANGIE

– The Sweet Ballerina –

Once upon a time there was a beautiful ballerina with a unique tutu dress. She wasn’t afraid to be different so she wore a dress made of candy.

The other girls in her ballet class use to laugh at her, but she never stopped dancing because it was her dream and passion.

One night while making an extraordinary spine she hurt her left leg. She was scared and started crying as she tough she could never dance again.

But then something amazing happened. She wished, she wished for her leg to heal and  her ballerina fairy god mother came to the rescue.

Now the ballerina could dance more beautiful than ever and leave magical candy patterns with every step she made. The End.

The Sweet Ballerina
The Sweet Ballerina

 Bedtime story by Lucy!

Happy Reading!

 – Angie

– El perrito perdido en el campo-

Había una vez una familia que se fueron de vacaciones al campo, eran: mamá Diana, papá Robert, y los niños Mery y Luis. Junto a ellos se llevaron su perrito Ponky. Ponky era un perrito pequeño de color amarillo y negro y ellos lo querían mucho. Al llegar al campo mamá cansada se acostó a descansar y los niños se fueron al patio a jugar mamá les dice: “no se vayan lejos” a lo que los niños le contestan: “No mamá” y se pusieron a jugar con su perrito Ponky, pero, el perrito se fue corriendo y los niños no lo alcanzaron, como el campo era grande y tenía arbustos no lo encontraron.

Los niños lo llamaban: “¡Ponky, Ponky!” – gritaban los niños Mery y Luis. Llorando, volvieron a su casa donde su mamá y le cuentan a su mamá Diana lo ocurrido. Todos salieron en busca del perrito y no lo podían encontrar, mamá enojada les pregunta: “¿porqué se alejaron del patio?” y todos llorando por que el perrito pequeño color negro y amarillo se les perdió en el campo porque ellos no lo cuidaron bien.

Pero de pronto ven a un campesino con un perrito en los brazos y los niño gritaron: “¡¡Mire señor ese es nuestro perrito!!” Entonces el señor les dice: “Sí? pues llegó a mi casa y estaba jugando con el mio, se los traje pues imaginé que era de ustedes porque está bien cuidado, solo espero no lo dejen escapar otra vez , porque es bien pequeño y no se sabe defender”.

Los niños y la mamá Diana llorando de alegría le dieron las gracias al señor y mamá Diana le dice al señor: “Mucho gusto mi nombre es Diana, y usted es?” a lo que el campesino le contesta: “Jesús” con una sonrisa amable. “¡Gracias, gracias!”- decían llorando de alegría los niños y abrazando su mascota.  “Adiós , adiós y muchas bendiciones Señor” – le deseaban todos al señor Jesús. “Igual a ustedes y cuiden mucho a su perrito” contesto Jesús. “¡Eso haremos!” – contestaron los niños llenos de alegría.

Y colorín colorado este cuento ha terminado.

Niños cuidar sus mascotas y obedecer a sus padres, nos veremos en el próximo cuento. Lucy.😘😀